Tragedia en Norte de Santander: mujer muere tras accidente en tobogán extremo de Chinácota

Una mujer de 28 años murió luego de sufrir un accidente en un tobogán extremo ubicado en un establecimiento turístico de la zona rural de Chinácota, en Norte de Santander. La víctima fue identificada como Yuris Cristel Camila García Manrique, oriunda de Tibú.

Accidente en Chinácota desata revisión sobre seguridad de atracciones

El hecho ocurrió la tarde del jueves 5 de marzo de 2026. De acuerdo con reportes de medios colombianos, la joven descendía por una atracción conocida como “tobogán extremo” cuando perdió el control y se golpeó contra parte de la infraestructura.

Testigos auxiliaron a la víctima y la trasladaron hacia Cúcuta para recibir atención médica. Sin embargo, murió por la gravedad de las lesiones durante el trayecto, según los reportes iniciales.

Video del accidente circula en redes sociales

El caso tomó fuerza en redes luego de que comenzara a circular un video del momento. En ese material, citado por varios medios, se observa a la joven preparándose para bajar en una llanta inflable antes del accidente.

La difusión de esas imágenes aumentó la presión pública sobre el establecimiento y sobre las condiciones en las que operaba la atracción. El caso también generó conmoción en Tibú y en otras zonas del Catatumbo.

Atracción había sido inaugurada recientemente

Medios colombianos reportaron que el tobogán había sido inaugurado en febrero de 2026 dentro del establecimiento turístico Entre Flores, en la vereda Iscalá Sur, en Chinácota. Tras la muerte de la joven, las autoridades iniciaron verificaciones técnicas para establecer si la estructura cumplía con las condiciones de seguridad requeridas.

El parque emitió un comunicado en el que lamentó lo ocurrido y aseguró que activó sus protocolos de emergencia. Aun así, la inspección oficial sigue en curso para determinar posibles responsabilidades.

Caso pone bajo la lupa la seguridad en sitios recreativos

La muerte de Yuris Cristel Camila García Manrique reabrió el debate sobre la supervisión de atracciones extremas en zonas turísticas. El caso ahora se concentra en establecer qué falló durante el descenso y si existían medidas suficientes para proteger a los usuarios.

Mientras avanzan las investigaciones, la tragedia mantiene la atención pública sobre la regulación, el control técnico y la responsabilidad de los operadores de este tipo de espacios recreativos en Colombia.

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