Diego Luna, Alejandro González Iñárritu y otras figuras públicas firmaron una petición para exigir el cierre inmediato del Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, en Texas. Organizaciones y activistas señalan que en ese lugar retienen a familias y menores migrantes en condiciones que vulneran sus derechos humanos.
Crece la presión para cerrar el centro migrante de Dilley
La petición pública exige cerrar el centro y frenar la detención de niñas, niños y familias migrantes. El texto sostiene que ningún menor debe permanecer encerrado en un centro de detención migratoria. Además, advierte que las condiciones del sitio afectan la salud, la seguridad y la dignidad de las personas retenidas.
Aunque algunas notas presentan a Diego Luna e Iñárritu como líderes visibles de la protesta, ambos forman parte de un grupo más amplio de firmantes. En la lista también aparecen Pedro Pascal, Jane Fonda, Javier Bardem y Madonna.
Denuncian afectaciones graves contra menores y familias
La presión aumentó tras varios reportes sobre las condiciones dentro del centro. ProPublica informó que alrededor de 3 mil 500 personas han pasado por Dilley desde su reapertura. Más de la mitad eran menores de edad.
Ese mismo medio documentó que cerca de 300 niñas y niños permanecieron ahí por más de un mes. Esa cifra supera el límite de 20 días que generalmente marca el Acuerdo Flores para la detención de menores.
El caso de Dilley reaviva el debate migratorio en Estados Unidos
El caso tomó más fuerza luego de que la campaña pública retomara varias denuncias, entre ellas la detención del niño Liam Conejo Ramos, de 5 años, junto con su padre. Esa historia se convirtió en uno de los ejemplos más citados por quienes piden cerrar el centro.
Además, distintos reportes han señalado problemas de atención médica, alimentación, higiene y condiciones adecuadas para la infancia. Por eso, el centro de Dilley volvió a colocarse en el centro del debate sobre la política migratoria de Estados Unidos.
Exigen un cambio de fondo en el trato a menores migrantes
La petición no solo exige el cierre de Dilley. También reclama transparencia, rendición de cuentas y cambios estructurales para evitar que niñas y niños vuelvan a quedar bajo este tipo de encierro migratorio.
Así, el caso dejó de ser solo una denuncia del mundo del espectáculo. Ahora también representa una nueva presión pública sobre el trato que reciben los menores migrantes en Estados Unidos.















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