El actor Michael B. Jordan reveló que recurrió a terapia para superar el impacto emocional que le dejó interpretar a Erik Killmonger en Black Panther, una de las películas más influyentes del Universo Cinematográfico de Marvel.
El peso emocional del personaje
Durante una charla reciente, Michael B. Jordan explicó que se involucró de manera profunda en la psicología de Erik Killmonger, lo que dificultó desprenderse del personaje una vez finalizado el rodaje. El actor reconoció que ciertas emociones permanecieron con él por un tiempo considerable.
Method acting y aislamiento personal
Para construir a Killmonger, el protagonista de Creed adoptó un enfoque intenso de actuación, que incluyó aislamiento emocional, menor contacto con su entorno cercano y mantenerse en un estado anímico oscuro. Esta metodología le permitió conectar con el dolor, la ira y la soledad que definían al antagonista.
La terapia como herramienta de recuperación
Jordan señaló que acudir a terapia fue clave para procesar la experiencia y encontrar un equilibrio emocional tras la película. Más allá de ser un apoyo temporal, describió el proceso como una vía de autoconocimiento y sanación personal.
Un mensaje sobre salud mental
El actor aprovechó para destacar la importancia de normalizar el cuidado de la salud mental, especialmente entre los hombres. Subrayó que hablar abiertamente sobre terapia no es motivo de vergüenza y que, por el contrario, representa un paso positivo hacia el bienestar.















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