El oso negro identificado con el número 134 fue reubicado en la Sierra Madre Oriental por personal de Parques y Vida Silvestre de Nuevo León, después de ser capturado nuevamente en el municipio de Allende. El ejemplar, un macho de alrededor de 190 kilos, había sido reportado buscando comida en la basura y acercándose a viviendas.
Antecedentes del oso 134
No es la primera vez que este oso es capturado. Semanas antes había sido trasladado desde la zona de Valle Alto, al sur de Monterrey, tras ser visto comiendo residuos y cruzando calles de alta velocidad. A pesar de su liberación en un área silvestre, volvió a incursionar en zonas urbanas, lo que llevó a su nueva reubicación.
Medidas de seguimiento
El equipo de especialistas realizó una revisión veterinaria antes de devolver al ejemplar a su entorno natural. Además, se le colocó un collar satelital para monitorear sus desplazamientos y detectar posibles regresos a áreas pobladas.
Riesgos de la interacción con humanos
Parques y Vida Silvestre advirtió que alimentar o permitir el acceso de los osos a desechos humanos altera su comportamiento natural. Los animales se acostumbran a la comida fácil, lo que incrementa el riesgo de enfermedades, atropellos y conflictos con personas. La dependencia enfatizó la importancia de mantener los residuos bien asegurados para evitar nuevos incidentes.















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